La displasia de cadera es un desarrollo anormal de la articulación de la cadera que provoca laxitud, dolor y artrosis, y afecta sobre todo a perros de razas grandes. Es hereditaria, aunque el peso, la alimentación y el ejercicio durante el crecimiento influyen en cómo evoluciona. Se confirma con radiografías, se maneja con control de peso, fisioterapia y medicación, y en casos graves se opera. El tratamiento puede costar desde un gasto recurrente moderado hasta varios miles de euros si hay cirugía; por eso conviene conocer cómo se detecta y qué ocurre con el seguro.
Qué es
La cadera funciona como una articulación de bola y cavidad: la cabeza del fémur debe encajar en el acetábulo de la pelvis. En la displasia, el encaje es imperfecto desde el crecimiento, la articulación queda laxa y el cartílago se desgasta, lo que acaba produciendo osteoartritis. Un perro con displasia nace sano y los problemas se van desarrollando con el tiempo; en algunos casos no muestra síntomas hasta años después.
Causas y factores de riesgo
- Herencia. Es el factor principal: la predisposición se transmite a la descendencia.
- Crecimiento rápido y exceso de peso. Un cachorro de raza grande que crece muy deprisa o engorda tiene más riesgo de empeorar la articulación.
- Alimentación inadecuada durante el crecimiento, en especial en razas grandes.
- Ejercicio excesivo o inapropiado mientras los huesos aún se desarrollan.
- Posible influencia del momento de la esterilización. Algunos estudios apuntan a que hacerla muy temprano puede aumentar la incidencia en ciertos perros; consulta con tu veterinario cuál es el momento idóneo para tu raza.
Razas más propensas
Puede aparecer en cualquier perro, pero es más frecuente en razas grandes y gigantes: pastor alemán, labrador, golden retriever, rottweiler, san bernardo, mastines y dogos, además de algunas razas como el bulldog. Los mestizos grandes también tienen riesgo.
Síntomas
Los signos varían y pueden ser sutiles al principio:
- Cojera o rigidez, sobre todo tras el ejercicio o al levantarse.
- Dificultad para levantarse, subir escaleras o saltar al coche.
- Balanceo del tren posterior al caminar o correr, o un trote «de conejo».
- Menor tolerancia al ejercicio y más tiempo tumbado.
- Dolor al estirar o flexionar la cadera y, a veces, un chasquido.
- Cambios de carácter: algunos perros se muestran irritables por el dolor.
En cachorros pueden aparecer desde los pocos meses; en perros adultos suele manifestarse más tarde, con la artrosis. Si ves alguno de estos signos, pide cita: no es normal que un perro joven tenga dificultad para moverse.
Cómo se diagnostica
El veterinario hace una exploración ortopédica y, para confirmar el diagnóstico y valorar el grado de artrosis, radiografías de cadera, a menudo con el perro sedado para que quede bien posicionado. Estas imágenes también sirven para planificar el tratamiento y, en razas de riesgo, para evaluar a los perros antes de la cría.
Tratamiento
Depende de la gravedad, la edad y el estado general del perro.
Tratamiento médico y de manejo (primera opción en muchos casos):
- Control de peso. Es la medida más importante y barata.
- Ejercicio moderado y regular, evitando superficies duras, saltos y carreras bruscas.
- Fisioterapia e hidroterapia, muy eficaces para mejorar la movilidad y la calidad de vida.
- Antiinflamatorios y analgésicos recetados. Nunca des medicación humana a tu perro: puede ser tóxica.
- Condroprotectores y suplementos como omega-3, según indicación veterinaria.
- Adaptaciones en casa: rampas, camas ortopédicas y suelos antideslizantes.
Tratamiento quirúrgico: se plantea cuando el dolor no se controla o la articulación está muy dañada. Las técnicas incluyen, entre otras, la osteotomía triple de pelvis (en perros jóvenes, para mejorar el encaje), la resección de la cabeza y el cuello del fémur y la prótesis total de cadera, que suele ser la que mejor recupera la función en perros adultos con displasia avanzada. En un estudio con 100 caderas operadas con osteotomía triple, el 88 % tuvo resultados satisfactorios, aunque cada caso es distinto y los resultados dependen de la técnica, del cirujano y de cuándo se opera.
Cuánto puede costar
Las cifras varían mucho entre clínicas y técnicas; úsalas solo como orden de magnitud y pide presupuesto detallado.
| Concepto | Orden de magnitud |
| Consulta y exploración ortopédica | 35 a 80 € |
| Radiografías de cadera (con sedación) | Variable; pide presupuesto |
| Medicación y suplementos de mantenimiento | Gasto recurrente mensual, según perro y pauta |
| Fisioterapia o hidroterapia | Gasto por sesión; suele necesitarse un ciclo |
| Cirugía ortopédica compleja | De varios cientos a más de 1.800 € |
| Prótesis total de cadera | En torno a 3.000 € o más por cadera, según la clínica |
Un perro que necesite cirugía en ambas caderas, o un tratamiento largo, puede acumular una factura de varios miles de euros.
Displasia y seguro de mascotas
Es un caso típico donde el seguro importa y donde más sorpresas hay:
- Preexistencia. Si la displasia ya está diagnosticada o con signos antes de contratar, no se cubrirá. Por eso conviene asegurar al perro de raza grande cuando es cachorro y está sano.
- Enfermedades hereditarias o congénitas. Algunas aseguradoras las excluyen o las limitan; es una cláusula clave en pastores alemanes, labradores o golden.
- Carencia. Aunque cubra la displasia, puede haber un periodo de espera, a menudo largo para cirugía.
- Límites de capital. Una prótesis puede superar el máximo por siniestro: mira ese límite y la franquicia.
Lee [Exclusiones y preexistencias], [Seguro para pastor alemán] y [Seguro para labrador retriever] antes de decidir.
Prevención
- Elige criador responsable que evalúe a los reproductores mediante radiografías y pregunta por los resultados.
- Alimenta a tu cachorro de raza grande con una dieta adecuada a su crecimiento, sin sobrealimentarlo.
- Mantén un peso ideal toda la vida.
- Evita el ejercicio intenso, los saltos y las escaleras repetidas durante el crecimiento.
- Haz revisiones periódicas y consulta ante cualquier cojera.
Preguntas frecuentes
¿Se cura la displasia de cadera? No se corrige por completo con tratamiento médico; se maneja el dolor y la progresión. La cirugía puede mejorar mucho la función, sobre todo la prótesis total.
¿A qué edad se diagnostica? Puede sospecharse desde los pocos meses y confirmarse con radiografías; en muchos perros se detecta más tarde, cuando aparece la artrosis.
¿Pueden vivir bien los perros con displasia? Muchos sí, con control de peso, ejercicio adaptado y analgesia. La calidad de vida depende de la gravedad y del manejo.
¿Puede heredarse? Sí, por eso se recomienda no criar con perros afectados.
¿Cubre el seguro la displasia? Solo si no era preexistente, no está excluida por ser hereditaria y se ha cumplido la carencia.
Última revisión: noviembre de 2026. Contenido informativo; no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento veterinario. Consulta siempre a tu veterinario.
